25 de junio de 2012

PERÚ




Para los amantes de la História y de las grandes civilizaciones están de enhorabuena con este fascinante país llamado Perú. Ruinas de la antigua civilización inca, paisajes impresionantes, habitantes que todavía conservan las mismas tradiciones que cuando Pizarro pisó por primera vez Tierras Incas, ciudades coloniales como Cuzco o Arequipa, o sentirte como un explorador en la ciudad perdida de Machu Picchu.

Por todo ésto y mucho más hace que Perú sea un destino muy interesante para el viajero, dónde nada y nadie le dejará indiferente.




FICHA TÉCNICA DEL VIAJE

FECHA: Septiembre 2.011

DÍAS: 16

DOCUMENTACIÓN NECESARIA

DNI

Pasaporte con mínimo 6 meses de validez.

Visado no se necesita para estancias inferiores a 30 días.

OTROS DATOS DE INTERÉS

IDIOMA: Se habla el español en casi todos los lugares, aunque en algunas zonas también se habla el quechua y el aimara.

MONEDA: La moneda oficial es el Perú Nuevos Soles, escrito PEN. Debido a la fluctuación de la moneda, en el momento del viaje la cotización era 1 € = 3,90 PEN aproximadamente.

TARJETAS: Se acepta pago con tarjetas en casi todos los sitios , así como en la mayoría de hoteles(añaden comisión), así que muchos ofrecen un pequeño descuento si se paga en Cash (efectivo). No hay problemas para sacar dinero en cajeros automáticos.

GUIA DE VIAJE: Mi guia como siempre será la Lonely Planet, la versión en castellano del 2.011;

TELEFONO: Hay cobertura de teléfono en todo el pais, pero conviene tener contratado el roaming. Lo mejor es llamar desde locutorios o cualquier local dónde dispongan de un telefono, siempre mucho más barato que usar el móvil, y dónde se encuentran en cualquier lugar.

INTERNET: Prácticamente en cualquier lugar hay ciber-cafés para conectarse y en la mayoría de alojamientos disponen de wifi gratuito.

SEGURIDAD: País 100% seguro en las zonas interiores, aunque en Lima y las estaciones de autobuses hay que ser muy cauto y extremar las precauciones.

VACUNAS: Es necesaria la vacuna de la Hepatitis A y B y Fiebre Tifoeida. Si se va a visitar Manaus o Iquitos (Amazonas) es obligatorio la vacuna de la Fiebre Amarilla.

ELECTRICIDAD: El voltaje es de 230 V a 50 Hz con clavijas planas en algunos lados y redondas en otros. Conviene llevarse un adaptador.

DIFERENCIA HORARIA: En el momento del viaje, Perú tenía - 7 horas menos de diferencia respecto a España.

RELIGIÓN: Mayoritariamente són católicos.



EL ITINERARIO DEL VIAJE

Lima - Arequipa - Colca - Puno - Isla de los Uros - Isla Amantaní - Isla Taquile - Puno - Cuzco - Ollantaytambo - Aguas Calientes - Cuzco - Pisaq - Lima.


Ver mapa más grande

DÍA 1.-   BARCELONA - LIMA
DÍA 2.-   LIMA - AREQUIPA
DÍA 3.-   AREQUIPA
DÍA 4.-   AREQUIPA - CAÑÓN DEL COLCA - AREQUIPA
DÍA 5.-   AREQUIPA - PUNO
DÍA 6.-   PUNO - UROS - TAQUILE - AMARANTÍ
DÍA 7.-   AMARANTÍ - PUNO
DÍA 8.-   PUNO - CUZCO
DÍA 9.-   CUZCO 
DÍA 10.- CUZCO - VALLE SAGRADO - OLLANTAYTAMBO
DÍA 11.- OLLANTAYTAMBO - AGUAS CALIENTES
DÍA 12.- AGUAS CALIENTES - CUZCO
DÍA 13.- CUZCO - PISAQ - CUZCO
DÍA 14.- CUZCO - LIMA
DÍA 15.- LIMA
DÍA 16.- LIMA - BARCELONA
DÍA 17.- BARCELONA

PRESUPUESTO DEL VIAJE

DESGLOSE DEL PRESUPUESTO POR PERSONA                        IMPORTE

Vuelo BCN - MADRID - LIMA                                                           916,00 €

Transporte Interno                                                                          302,00 €

Alojamiento                                                                                     307,00 €

Tickets                                                                                              62,00 €

Otros Gastos (Comidas, Compras, etc.)                                        280,00 €

Total Presupuesto                                                                      1.843,00 €

ALOJAMIENTO DEL VIAJE



Quizás Perú haya sido uno de los viajes que me haya tomado más en serio el tema del alojamiento, dado que iba en temporada alta y sabía que la visita a Machu Picchu podía estar condicionada para conseguir alojamiento, así que en cuánto compré los vuelos y acabé de diseñar el futuro itinerario, fuí reservando los alojamientos via e-mail. Estos fueron los lugares dónde me alojé y sus respectivos precios, sin margen de negociación.

* Arequipa: Las Torres de Ugarte. El primer alojamiento reservado desde España y dónde me iba a alojar las próximas tres noches. Reservado a través de la pagina de Hostelbookers. 30 $ la habitación doble, con aire acondicionado y desayuno incluido, además de wifi gratuito. De lo mejor del viaje, no solamente por el alojamiento, sino por su localización, a dos minutos caminando de la Plaza de Armas, por la amabilidad de su dueño, que me hizo sentir como en casa y por sus acertados consejos a la hora de ayudarme con cualquier consulta. Muy recomendable.

* Puno: The Manzano Lodge. Quizás el alojamiento que menos me gustó de todo el viaje y el más básico, pero tampoco tuve ninguna queja y me ayudaron en todo lo que les pedí. Estuve alojado dos noches. Vinieron a recogerme gratuítamente a la estación de autobuses a mi llegada y el trato fue más que correcto. Regentado por un señor mayor, el alojamiento dispone de wi-fi gratuito y desayuno bastante aceptable. Próximo a la zona del Puerto y a cinco minutos caminando del Centro de la ciudad, dónde se encuentran la mayoría de comercios y restaurantes. Reservado a través de Venere y el precio fue de 20 $ la noche. Si no se quiere gastar mucho dinero, es una muy buena opción. Aceptable.

* Isla de Amarantí: Kantuta. Cuando me propuse visitar las Islas de los Uros, Taquile y Amarantí, tenía muy claro que una noche quería tener la experiencia de convivir con una família quechua y conocer todas sus costumbres, pero al mismo tiempo quería que todo mi dinero fuera a parar directamente a la família y que no pasara por manos de ninguna agencia. Después de las recomendaciones de mis amigos Mònica y Eze, contacté por correo electrónico con una familia quechua llamada Segundino Cari a través del correo amantani_@hotmail.com. 

Traté directamente con Richard y él se encargó de reservarme el transporte desde mi alojamiento hasta su casa en la Isla Amanantí, y le pagué directamente a mi llegada a su casa. La experiencia con la familia es muy recomendable y pude conocer mucho sobre su cultura. Son gente muy humilde y honrada, que la mayoría viven del campo o de alojar a algún viajero en sus casas. Pagué 50 $ por el transporte desde mi alojamiento hasta su casa (bus y barco), tour por los Uros, Taquile y Amantaní, alojamiento en casa de la familia con la comida, cena y desayuno incluído. Totalmente recomendable y si puede ser hacerlo directamente con ellos y no por agencias que hay en Puno.

* Cuzco: Hostal Corihuasi. Quizás la gran sorpresa del viaje respecto al alojamiento. Es un hostal en un edificio colonial muy bonito situado a dos minutos caminando de la Plaza de Armas. Habitaciones amplias y cómodas. La lástima en que las habitaciones más alejadas al vestíbulo no disponían de wi-fi en las habitaciones, pero si en el comedor. Lo mejor son los dueños, Ernesto (madrileño que dejó su buen trabajo hace años y se fue a Perú por amor) y su mujer Marieta, una peruana muy amable y atenta. Reservé a través de su web Corihuasi y estuve alojado en total 4 noches y pagué 38 $ por la habitación doble con un desayuno increíble incluido. Si pagas en efectivo te hacen un 10% de descuento. Muy recomendable.

* Ollantaytambo: Munay Tika. Aquí estuve alojado una noche dónde llegué desde Cuzco con la intención de visitar las ruinas de Ollantaytambo, y al día siguiente coger el tren hacia Aguas Calientes para visitar la ciudad perdida de Machu Picchu. Contacté con Silvia a través de su web Munaytika y la verdad es que la estancia fue muy agradable. El precio fue de 30 $ con desayuno incluído, y su ubicación era céntrica, a 2 minutos caminando de las ruinas y a 5 minutos de la estación de tren. Muy recomendable

* Aguas Calientes: Terrazas del Inca B &B. Llegué a Aguas Calientes a primera hora de la tarde, y me estaba esperando un empleado del hotel en la estación para llevarme al hotel y así no perderme. De los muchos alojamientos que hay en el pequeño pueblo con la mejor calidad/ precio, ya que es un pueblo muy caro y aparte de la visita a Machu Picchu, carece de cualquier interés. Reservé a través de su web Terrazas del Inca y la atención de Carlos, su dueño, fue muy buena. El precio de una noche con desayuno incluido fue de 30 $. Ubicado a 5 minutos de la estación de tren y un minuto más de la estación de autobuses que sube a la ciudad perdida de Machu Picchu. Muy recomendable.

* Lima: The Best Place. Después de leer mucho, me recomendaron que Lima al ser una ciudad muy peligrosa, me alojara mejor en la zona de Miraflores o San Isidro. Después de mucho buscar encontré éste alojamiento que está un poco escondido en el barrio residencial de Miraflores, una zona muy segura y a 5 minutos caminando de la zona comercial de Larcomar. Vinieron a buscarme gratuitamente al aeropuerto para llevarme al alojamiento, por lo que me ahorré el taxi. El precio de la habitación con desayuno incluido fue de 50 $ la noche. Reservé directamente via e-mail a través de su dueña, Verónica, en The Best PlaceRecomendable.

LO MEJOR DEL VIAJE

* Sin duda y una vez más, la mayoría de su gente. A la que te apartas de las zonas turisticas y visitas las zonas rurales, son muy amables y serviciales, dispuestos a ayudarte en lo que haga falta. En las zonas más turísticas, por desgracia te ven como una fuente de ingresos e intentan engañarte en lo que pueden.

* La Plaza de Armas de Arequipa, más conocida como la "Ciudad Blanca", una ciudad de tipo colonial dónde es muy agradable pasear por sus calles adoquinadas y poder entablar conversación con sus habitantes.

* La Plaza de Armas y la Catedral de Cusco, que lo mismo que la de Arequipa, es de las más bellas que he conocido en mi vida, y dónde vale la pena pasear a cualquier hora del día.

* Convivir con una familia quechua en la Isla Amanantí, con sus antiguas tradiciones incas y en medio del Lago Titicaca. Son personas muy pobres y humildes, y lo poco que tienen les gusta compartirlo contigo.

* La ciudad perdida de Machu Picchu. Para los amantes de la historia y la naturaleza, es un lugar imprescindible y que habría que visitar almenos una vez en la vida.

* La gastronomía peruana en general. Tienen mucha variedad, es muy buena y bastante barata fuera de los circuitos turísticos.

* Que el viaje saliera perfecto y que no me pusiera enfermo en ningún momento, ni tan siquiera con el temido soroche.

LO PEOR DEL VIAJE

* El excesivo precio del importe de los tickets para visitar Macchu Picchu. Entre el transporte para llegar a Aguas Calientes, alojamientos, tickets de autobús para que te suba arriba del complejo, ticket para entrar al Machu Picchu, te puedes dejar tranquilamente 200 € por persona y día, lo que me parece un precio abusivo y muy monopolizado. Si el dinero que dejamos los viajeros se invirtiera en su conservación se entendería, pero es que está dejado en las manos de Dios y no saben conservar el patrimonio que tienen.

* El monopolio del transporte hacia Aguas Calientes. Solamente se puede ir en tren a través de la compañía Perú Rail, y los precios son desorbitados para lo que ofrecen.

* La sensación de inseguridad que ofrece muchos lugares del país, como las zonas cercanas al centro de Lima, los carteristas que abundan en la Plaza de Armas de Cusco y muchas calles del país que cuando cae la noche, van en captura del viajero.

* El mal estado de las carreteras en todo el país, por algo Perú está en los primeros puestos de siniestralidad de todo el mundo.

* La ciudad de Puno, una ciudad horrorosa y que si no fuera por la visita al Lago Titikaka, mejor sería pasar de largo.

* La bebida nacional del país, la Inka Kola, nunca había probado nada más malo en toda mi vida y que ya no volví a hacerlo en todo el viaje.

* La compañía áerea Iberia, después de tantas horas de vuelo no se molestaron ni en ofrecer un triste refrigerio, y eso que el precio del vuelo no me lo regalaron. Ni tan solo disponían de pantallas de entretenimiento a bordo. Espero no tener que volar nunca más con ellos.

Y con esta pequeña introducción, abrocharos los cinturones.... que nos vamos a Perú!!!



DÍA 1.- BCN - MADRID - LIMA

El día comenzó muy pronto por la mañana. Cuando terminé de preparar el equipaje lo metí en el coche y me fui a trabajar. Entre los nervios del trabajo y el cosquilleo normal de antes de un gran viaje, la verdad que el tiempo no pasaba muy deprisa. Finalmente a las 15h salí por la puerta de la oficina feliz porque no volvería a verle la cara a mi jefe durante 17 días, me fui a casa a cambiarme rápidamente y me fui directo a casa de mis grandes amigos Francis y Mónica, dónde dejaría mi coche en su párking y ellos me acercarían hasta el aeropuerto.

Como el vuelo no me salía hasta las 20:45h de la tarde, nos dió incluso tiempo de seguir en directo el sorteo de grupo de la Champions desde Mónaco.

Poco después me dejaron en el aeropuerto, nos despedimos y empezó el rollo de siempre de facturar equipaje y embarcar. Me encontraba en una situación un tanto surrealista, ya que en Barcelona era verano y estabamos a más de 30 grados a finales de agosto, y en la maleta la mayoría de ropa era de invierno porque en Perú es invierno, así que imaginaros que rollo.

Una vez facturado y embarcado, se acercó la hora de iniciar oficialmente las vacaciones. Esta vez volaba con la compañía Iberia, ya que al comprar los vuelos por allí en el mes de marzo era lo que más económico salía y menos horas de vuelo me ofrecía, que al fin y al cabo era lo que estaba buscando. El vuelo me salió por 916 €, no es una ganga pero no está mal de precio teniendo en cuenta que viajaba en temporada alta. Tenía vuelos por 850 € haciendo escala en USA, pero el total de horas de vuelo se me iba a unas 24 horas aproximadamente, así que prefiero pagar un poco más y llegar en 14 horas.

Hice una breve escala en la T4S de Madrid, cambio de avión y salida desde la Terminal Satelite. A las 22h de la noche estaba todo cerrado en el aeropuerto y no pude beber nada ni tan sólo fumarme un triste cigarro. La Terminal estaba llena de personas sudamericanas, ya que todos los vuelos hacia esa zona salen desde esa Terminal. A las 00.20h ya estabamos despegando rumbo a Lima, dónde tenía previsto llegar sobre las 6:00 de la mañana. El vuelo no iba muy lleno y en cuánto apagaron las luces del avión, pude hacerme propietario de una fila de asientos de cuatro plazas que estaba vacía, y allí que me tumbé a intentar que se me pasaran las horas lo más rápido posible. Buenas noches desde el cielo de algún lugar del mundo.

DÍA 2.- LIMA - AREQUIPA

A dos horas de llegar a Lima me desperté muerto de frío, y como todo el mundo estaba durmiendo yo me puse a rellenar la tarjeta de inmigración de entrada al país y a escuchar un poco de música. A la que pasó la azafata le pedí si podía ofrecerme alguna cosa de beber, ya que tenía la garganta seca de tantas horas sin beber nada. Su respuesta fue que como tenía billete electrónico Economy Class, y encima se viajaba de noche, no tenía derecho a ninguna consumición. La verdad es que me quedé bastante sorprendido, porque después de gastarte más de 900 € en un billete de avión, que menos que puedan tener un detalle con el cliente.

Al cabo de un rato lo volví a intentar con un azafato, diciéndole que necesitaba algo de líquido para tomarme un medicamento (que era mentira), y medio a escondidas, me dijo que le acompañara a la cocina y me ofreció una mini lata de coca-cola, y me dijo que me la bebiera allí mismo y no en mi asiento.

La verdad es que la compañía Iberia dejó mucho que desear, y tengo muy claro que por poco que pueda, no pienso volar más con ellos. Cuánto tienen que aprender de otras aerolíneas como por ejemplo Qatar Airways, que te dan de comer y beber hasta que revientes!!!

Llegué al aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima sobre las 6h de la mañana. Tuve suerte y mi equipaje salió de los primeros, así que una vez que pasé por Inmigración y me sellaron el pasaporte, recogí el equipaje pero antes de salir de la zona de llegadas, hay que pasar por el Control de Pasaportes dónde hay un semáforo. Apretas el botón y si la luz del semáforo es verde, via libre y para fuera. Si la luz es roja, toca que te abran la maleta y a vaciarla para que te hagan un exhaustivo registro!!! Por suerte me salió luz verde y pude largarme de allí rápido.

El siguiente trámite fue facturar con la compañía Peruvian, dónde había comprado a través de su web un vuelo interno con destino Arequipa, más conocida como la Ciudad Blanca, a través de la web de Peruvian y el precio fue de 80 € al cambio. El vuelo lo tenía previsto para las 12h de la mañana y tenía previsto llegar a Arequipa a las 13:10h.

Una vez en los mostradores de Peruvian facturé sin problemas, me dieron la tarjeta de embarque y me dijeron que la puerta de embarque ya saldría anunciada en las pantallas. Así que decidí irme a la zona de embarque, pasar el engorroso control de seguridad de cualquier aeropuerto y me dispuse a desayunar tranquilamente mientras enviaba los primeros mails desde la cafetería del aeropuerto, y así hacer un poquito de tiempo, ya que todavía me quedaban unas 3 horas para embarcar.

Cuando quedaba una hora salía todavía mi vuelo sin anunciarse en las pantallas, vi como anunciaban los vuelos de otras compañías aereas como LAN o Star Perú, pero de Peruvian no decían nada, así que empecé a incomodarme un poco. Le pregunté a unos policías que había al lado del control de seguridad y no sabían decirme nada, así que pregunté a varias personas del aeropuerto y cuál fue mi sorpresa cuando me dijeron que la compañía Peruvian no estaba operativa y que le habían retirado la licencia y los permisos para volar porque no pagaba a sus trabajadores y por no pasar los controles de seguridad de su flota de aviones.

No me lo podía creer, llegaba y empezaba a tener problemas después de un largo viaje, así que acordándome de la madre de Pizarro y de todos los incas juntos, me bajé otra vez a los mostradores de facturación de la compañía en busca de explicaciones. Cuando llegué vi que mi maleta continuaba en el mismo sitio y ni siquiera había sido transportada, y una cola humana de personas alteradas porque por lo visto tampoco iban a volar ese día y buscaban explicaciones.

Cuando conseguí hablar con una azafata y descargar mi toda mi rabia, le reproché el porqué me habían vendido el billete por internet, porqué me habían dejado facturar y porqué me habían dado la tarjeta de embarque si ya sabían el problema que tenían, y la azafata muy tranquilamente me contestó que en Perú las cosas funcionan así!!

Así que me contuve como pude, le pedí que me devolviera mi equipaje y que me abonara en el acto el importe de mi billete porque no me daba la gana de perder tantas horas allí esperando a que buscaran una solución, y después de intentar convencerme que tuviera paciencia porque estaban intentando solucionar todo y que posiblemente por la tarde-noche ya podríamos volar, accedió a abonarme mi dinero.

En ese momento me fui a los mostradores de Atención al Cliente de la LAN, y que compré un vuelo para Arequipa que salía en una hora y media, y el precio fue el mismo que pagué en Peruvian. Tuve mucha suerte que el precio no se me disparara y que tuvieran plazas libres para el siguiente vuelo.

A la hora prevista embarqué, el vuelo fue rápido y cómodo, incluso me dieron una consumición, y a mi llegada a Arequipa me estaba esperando el transfer gratuito del hotel que había acordado por mail con ellos. El alojamiento fue Las Torres de Ugarte, totalmente recomendable y muy céntrico, a dos minutos caminando de la Plaza de Armas y otros tres minutos caminando al Convento de Santa Catalina.


Me quedé un rato descansando en la habitación y aproveché para ver la final de la Supercopa de Europa que jugaba el Barça, y cuando acabó me fui a una agencia de viajes que había al lado de la Plaza de Armas con la que había contactado por mail semanas antes para confirmar y pagar la excursión del día siguiente al Cañón del Colca.

La excursión costaba 30 $ y para quien le interese lo hice con Acuarius Travel, la verdad es que no será como serán las otras agencias que hay por toda la Plaza de Armas, pero con la que lo hice yo es totalmente recomendable y son fiables.

Para quíén le interese esta agencia, aparte de su web que puse arriba, están en la calle Santa Catalina, 104 (justo al lado de la Plaza de Armas y la Catedral). Yo contacté desde Barcelona por mail y me atendió una chica muy amable que se llama Lourdes Peña, y a mi llegada a Arequipa no estaba ella y me atendió otra chica llamada Lucía, igual de amable y me respetó todo lo que había hablado meses atrás con Lourdes.

Después de salir de la agencia me dispuse a hacer mi primera toma de contacto con Arequipa y Perú en general, a buscar un lugar dónde ir a cenar, y acercarme hasta una "farmacia" y lo entrecomillo, porque en las farmacias de Perú te venden de todo, desde medicamentos a bolsas de patatas fritas, muy curioso. En la farmacia me compré algunas pastillas para el mal de altura o más conocido como soroche, hay de varios tipos, la mayoría de viajeros llevan el famoso Edemox desde España, pero en Perú puedes comprar las Soroche Pills y hacen el mismo efecto, y encima son mucho más baratas.

Os recuerdo que Arequipa está a una altitud de 2.300 metros, así que conviene hidratarse y aclimatarse lo más rápido posible si no queremos que nos arruine el viaje. Después de cenar y como todavía no había dormido nada desde mi llegada, el señor jet lag ya empezaba a hacer sus efectos y al día siguiente me venían a recoger los de la agencia a las 2:30h de la mañana para hacer la excursión al Colca.

Os informo a los viajeros que tengáis pensado visitar Perú, que a finales de agosto y primera quincena de septiembre oscurece cada día sobre las 18h de la tarde, y aunque no lo parezca, hace un frío acojonante (lo digo para que las fotos no engañen).




DÍA 3.- AREQUIPA - CAÑÓN DEL COLCA - AREQUIPA

El día empezó demasiado temprano. A las 2:00h de la mañana ya estaba de pie, no había dormido ni 4 horas cuando ya empezaba mis ganas de conocer Perú, así que después de prepararme y tomarme mi primer mate de coca (infusión de agua caliente con hojas de coca), y tomarme mi primera soroche pills para prevenir, me fui a la puerta del alojamiento a esperar a que me recogieran los de la agencia. 

Al cabo de 10 minutos paró una furgoneta, dijeron mi nombre y allí que me metí. No había nadie más dentro, así que pude intuir dos cosas: La primera fue que yo era el primer pasajero que pasaban a recoger, y que ahora empezaría la ronda para ir a recoger al resto de personas de otros hoteles que harían la excursión al Colca. La segunda opción fue que había sido un gran pardillo, me había montado en la furgoneta sin poner resistencia alguna, y que me habían secuestrado y ahora llamarían a mi família o a mi jefe para pedir algo de rescate por mi. Por suerte para mi y mi familia, fue la primera opción.

Después de estar más de una hora recogiendo a otras personas (y también de esperarlas porque no estaban preparadas en el momento de la recogida y todavía estaban en la cama), nos cambiaron a un autobús ý partimos hacia el Colca. Yo la verdad que entre las horas que eran, lo cansado que estaba, el frio que hacia y que era de noche y no se veia ni un carajo, aproveché para pegarme una buena siesta en el autobús hasta nuestra llegada.

Me despertaron justo al llegar a Chivay, dónde había que comprar el famoso Boleto Turístico para poder visitar el Colca. Como siempre, el precio para los locales es uno y para los extranjeros es mucho más.... a ver si aprendemos aquí en España y hacemos lo mismo!! Bueno, pues el Boleto cuesta 35 Soles (poco más de 9 € al cambio) y te da derecho a visitar unas cuántas cosas, como por ejemplo El Valle del Colca, Cruz del Condor, Chivay, Yanque, Cabanaconde,... Mucha gente lo que hace es hacer la visita de dos días en el Colca y dormir en Chivay, así pueden visitar todo con más calma y al día siguiente relajarse en las termas, pero yo por falta de tiempo y prioridades escogí la de hacer el tour en el mismo día y volver.

La primera parada fue Chivay, dónde almorzamos (incluido en el precio) y después dejaban un rato libre dónde aproveché para visitar el pequeño mercado.




Después de la visita nos fuimos a la Plaza de Armas dónde no esperaba el bus para subirnos al Colca.

La carretera es estrecha, sin asfaltar y llena de curvas, y al llegar arriba conviene tomarse la visita con mucha calma ya que cualquier esfuerzo se paga muy caro debido a la altura, ya que os recuerdo que en ese momento os encontrareis a más de 6.300 metros, así que conviene no correr ni hacer esfuerzos innecesarios, ya que notamos fatiga y falta de oxígeno muy fácilmente.

Para las personas que padezcan el temido mal de altura, es aconsejable que paren y se sienten, y si es posible que se hagan una pequeña fregada en la frente con algodón y alcohol, la verdad es que alivia bastante.

Si veis que no estáis en condiciones, lo mejor es quedaros en el bus descansando. Una vez arriba y con un poco de suerte, se puede ver el vuelo de los cóndor que son arrastrados por las corrientes de viento, y el espectáculo está asegurado. Se aconseja llevar una cámara fotos con un buen teleobjetivo, sino las fotos no os saldrán muy bien.




Después de un buen rato observando los cóndor, y para hacer tiempo antes de volver al bus, estuve visitando a las vendedoras que se encuentran allí arriba, dónde puedes comprar caramelos de coca para el mal de altura, chullos (el típico gorro peruano), guantes, bufandas, abrigos,.... es admirable la calidad del tejido y la forma que tienen de ganarse la vida éstas personas, además que no son pesadas en ningún momento y te dan las gracias con una sonrisa en la boca aunque no les compres nada.





Una vez en el bus y con algunas personas del grupo bastante afectadas, fuimos bajando altura y paramos en un mirador dónde se podía ver todo el Valle del Colca, que es precioso.




De vuelta al bus seguimos bajando, y como había personas que seguían muy mareadas, decidieron parar en un pueblecito pequeño llamado Maca, para que aprovecharamos para comprar alguna cosa de beber o comer. 

El pueblo en sí no tiene ningún interés, solamente una iglesia pequeña y cuatro tenderetes de vendedores.



De vuelta al bus, seguimos bajando hasta llegar de nuevo a Chivay, dónde almorzamos esta mañana, y que está situado a 3.600 metros. Para hacer tiempo hasta la hora de la comida, nos llevaron a las famosas aguas termales La Calera, que lo pintan como unas termas de agua con poderes curativos para la salud, pero a mi me pareció más a una piscina municipal como las de nuestros pueblos.

La entrada son 3 $, y evidentemente que yo no entré, así que para hacer tiempo me fui dando un paseo por los alrededores que son muy bonitos.



Después de reunirnos otra vez con todo el grupo, nos llevaron por fin a comer a un restaurante turístico de Chivay, pero la comida no estaba incluida en el tour. Era buffet libre y fue el primer festín que me pegué con la deliciosa gastronomía peruana. 

Por fin pude probar el famoso filete de alpaca que tanto me habían recomendado, y tengo que reconocer que estaba muy bueno. El precio de la comida con bebida incluida, fue de 20 soles.

Finalizada la comida nos llevarían de vuelta a Arequipa, aunque algunos se quedarían en Chivay esperando el autobús 4M Express que les llevaría a Puno, pero yo volvería a Arequipa porque quería visitar la ciudad con calma y no dejarlo para el final. De vuelta a Arequipa por el camino nos pararon a visitar la Cordillera de los Andes, con el volcán Misti al fondo, y las simpatiquillas vicuñas típicas de Perú.




Ya de vuelta a Arequipa sobre las 18h de la tarde, nos dejaron en la Plaza de Armas, cosa que agradecí porque mi alojamiento estaba cerquita y estaba tan cansado que no me apetecía andar mucho. Así que entré en un pequeño chiringuito y me compré un sandwich para llevar, me fui al hotel, me duché y cené en la la habitación, y de allí ya no me movió nadie. 

No sé si era el cansancio del viaje, el apenas haber dormido desde que salí de Barcelona, o que la altitud del Colca me había descolocado un poco, pero la verdad es que necesitaba dormir y descansar.

DÍA 4.- AREQUIPA

Hoy me había propuesto no madrugar mucho e ir más tranquilo, pero mis ganas de aprovechar el tiempo y mis inquietudes por conocer cosas nuevas, hizo que a las 9:00h de la mañana ya estuviera desayunado y preparado para empezar a visitar la ciudad, aunque fuera domingo.

Solamente salir del hotel me encontré como un desfile de personas por las calles dirección la Plaza de Armas. Más tarde supe que era un desfile escolar, y fue bastante interesante. Más adelante en otras ciudades peruanas volvería a ver más desfiles escolares.




Después de disfrutar un rato del desfile y de interesantes conversaciones con los habitantes de Arequipa, decidí que era el momento de aprovechar el día para seguir visitando la ciudad. De camino me paré en un lugar que me llamó la atención porque habían alpacas y vicuñas, y allí estuve haciendo unas fotos, con el volcán Misti detrás.



Después de esta parada me fui a visitar el plato fuerte del día, que era el Monasteio de Santa Catalina, una visita imprescindible si se visita Arequipa. Este lugar es como si fuera una ciudadela dentro de la ciudad, con más de 20.000 Km2 de terreno. 

El precio de la entrada fue de 30 Soles y está permitido hacer fotografías. Hay dos formas de visitarla, o bien por libre o bien contratando un guía por una hora y su precio es de 20 Soles. Yo escogí la primera opción, ya que me da más libertad y vas a tu aire sin prisas. La visita me llevó algo más de dos horas y apenas había turistas.

Desde dentro del Monasterio se obtienen unas impresionantes vistas del volcán Misti.







Cuando acabé de visitar el Monasterio ya era la hora de comer. No tenía mucha hambre pero no quería dejarlo para más tarde porque quería seguir visitando la ciudad. 

Así que me fui a comer a un restaurante especializado en comida de Oriente Medio, y su especialidad era el Kebabs, que estaba situado en la calle San Francisco, de trás de la Plaza de Armas y la Catedral. Se llama El Turko, y su web es El Turko.

La verdad es que comí muy bien y aquí probé mi primer Pisco del viaje, y la verdad es que no me emocionó demasiado. El precio total que pagué fue de 27 Soles, unos 7 € al cambio.

Después de comer seguí visitando la ciudad antes de que se me hiciera de noche. Visité también el Monasterio de la Recoleta y la Iglesia de la Compañía. Arequipa es una ciudad muy bonita y muy colonial, y la gente es muy amable. Pero al caer la noche hay que tener mucho cuidado, sobretodo por las calles aledañas a la Plaza de Armas, ya que suelen verse muchos "amigos de lo ajeno", sobretodo carteristas. Hay que extremar las precauciones pero sin volverse loco.







Ya con la noche cerrada, el cansancio iba apareciendo, así que era momento de comprar algunas cosas para el día siguiente en el supermercado de la Plaza de Armas, y volver al hotel, que tenía que guardar el equipaje que al día siguiente abandonaba Arequipa para irme a Puno.

El día había estado muy bien aprovechado y la ciudad de Arequipa me gustó mucho.

DÍA 5.- AREQUIPA - PUNO

El día de hoy empezaba madrugando otra vez. A las 6:00h de la mañana ya estaba arriba y a las 7:00h ya estaba desayunando. A las 8:30h me salía el bus hacia Puno, y recomiendan estar mínimo media hora antes. Pagué la cuenta del hotel y le agradecí a Jean que me hiciera sentir como en casa, me pidió un taxi y en cuánto llegó nos despedimos.

Un taxi del hotel o la Plaza de Armas hasta el terrapuerto de Puno (estación de autobuses) no debes pagar más de 5 Soles, que es lo que me recomendaron en el hotel que pagara. El trayecto dura unos 20 minutos, depende del tráfico. Os aviso que en Arequipa la mayoría de taxis son súper pequeños, lo digo por el tema del equipaje que lleveis.

Una vez en el terrapuerto, me fui a la ventanilla de Cruz del Sur, la mejor compañía de buses para viajar por todo Perú. Había comprado meses antes por internet en su página web Cruz del Sur el trayecto Arequipa - Puno, en el servicio Cruzero, por un precio de 66 Soles (algo más de 15 €).

Estos autobuses están genial, son de dos plantas, la parte de arriba es como cualquier autobús de nuestra ciudad, y la parte de abajo digamos que sería la "Vip", dónde solamente hay unos 10 asientos, y las butacas son reclinables 180º y son asientos como si viajaras en clase business en un vuelo.

Yo recomiendo pagar un poquito más y escoger el servicio Cruzero, no te arrepentirás, además de que te dan una consumición durante el viaje y tienes baño privado sin necesidad de compartir con los del piso de arriba.

El procedimiento una vez que llegas es como si fueras a volar. Llegas, presentas tu printer o reserva, te hacen ir al stand de al lado a pagar las tasas, que es de 1 Sol, y te recogen el equipaje y te lo "facturan", te dan tu resguardo que deberás entregar a la recogida de equipajes para comprobar que es el tuyo y no te llevas ninguno ajeno, pasas a una sala privada que sería la zona de embarque, te olvidas de tu equipaje y ellos se encargan de todo, y al poco ya te llaman para subir al bus. La verdad es que está muy bien montado.

Mi bus salía a las 8:30h de la mañana y fueron muy puntuales. La única parada que hace en todo el camino hasta llegar a Puno es en Juliaca, ciudad fronteriza con Bolivia dónde la gente hace trasbordo para viajar a Copacabana (Bolivia). En un principio mi idea era viajar a Bolivia para visitar el Salar de Uyuni, ya que mis amigos Eze y Mónica me lo habían recomendado mucho ya que ellos estuvieron 3 años atrás, pero al final desistí de la idea y preferí visitar más a fondo Perú.

Llegué a Puno sobre las 15:30h de la tarde, y allí estaban esperándome un personal de la guesthouse dónde me alojaba, que vino a recogerme gratuitamente por hospedarme con ellos. La guesthouse dónde estuve fue The Manzano Lodge, que está cerquita del Puerto, ya que al día siguiente me iba a visitar las Islas. Reservé a través de su web The Manzano Lodge y su precio fue de 20 Soles por noche, desayuno incluido.

No es un alojamiento para tirar cohetes, pero es básico y está bien. Lo malo que para ir al Centro de Puno dónde están las tiendas y restaurantes, hay que caminar unos 10 minutos. Pero ya os adelanto que la ciudad de Puno es muy fea y no tiene nada de interés, y lo mejor es pasar el mínimo de tiempo allí.

Yo una vez que dejé el equipaje en la habitación, me fui al pueblo a cambiar algo de dinero en las diferentes casas de cambio que hay por allí, di una vuelta por sus calles y me metí en un sitio a cenar. Acerté con el lugar, se llama Pizzeria El Búho, y está en la calle Jr. Libertad, 240. Una mega pizza Pepperoni que no me pude acabar y una "gaseosa", que no es otra cosa que un refresco, en este caso una coca-cola de 1 litro (al principio pensaba que me habían visto con cara de sed, pero después comprobé que es lo normal en todos sitios cuando pides una gaseosa), pagué en total 21 Soles, al cambio poco más de 6 €.

De vuelta a la guesthouse con la barriga llena (suerte que esta vez era cuesta abajo) y pronto a dormir, que mañana me pasaban a buscar para hacer el tour por el Lago Titikaka y compartiría una de las mejores experiencias de mi vida, que era convivir con una familia quechua en su casa.

DÍA 6.- PUNO - LAGO TITIKAKA

El día empezaba pronto hoy tambien. A las 6:30h de la mañana ya estaba desayunando y haciendo la mochila para llevarme sólo lo imprescindible, ya que hoy hacía el tour por las Islas y no volvía a Puno. 

Después de desayunar dejé mi equipaje en recepción y a las 7:30h había quedado con Richard, el hijo de la familia quechua con la que me iba a alojar en la Isla de Amantaní. A Richard lo conocí a través de mis amigos Eze y Mónica que tuvieron la oportunidad de compartir tambien la experiencia con él años atrás, y me fue muy fácil porque solamente tuve que contactar con él a través del correo electrónico. 

Contacté por mail en amantani_@hotmail.com (se llaman Kantuta Lodge) y desde el primer momento me inspiró mucha confianza y todas mis dudas me las iba resolviendo, ya que al principio era un poco reacio a este tour porque me parecía un poco una turistada, pero después pude comprobar que estaba muy equivocado.

Después de ponernos de acuerdo, acordamos el precio de 30 $ en la que incluía la comida, la cena, el alojamiento de una noche y el desayuno del día siguiente, y aparte 60 Soles (unos 15 €) por el transporte, es decir, venían a buscarme a la guesthouse en bus, me llevaban al puerto y de allí cogería un barco hacia la Isla de los Uros, haría una visita y después continuaria navegando durante 3 horas por el Lago Titikaka hasta llegar a la Isla Amantaní, dónde me esperaría la familia para llevarme a su casa.

Al día siguiente me volverían a dejar en el puerto de Isla Amantaní, navegación hacia la Isla Taquile, visita de la isla y de vuelta al puerto de Puno, y de allí me recogerían y me volverían a dejar en mi alojamiento. 

Y así fue todo, sin ninguna sorpresa y sin ningún imprevisto.

A las 7:30h ya estaba yo esperando en la puerta que pasaran a recogerme, y mientras esperaba iba contemplando el ir y pasar de la amable gente del Perú.





Pues a las 7:45h paró un autobús en la puerta de la guesthouse, dijeron mi nombre y me subí, dónde ya había unos cuántos turistas. Nos bajamos en el Puerto y allí estaba Richard esperándome, estuvo un rato explicándome en qué consistía todo y me subí al barco para navegar por el Lago Titikaka dirección a las Islas Taquile.

Paramos primero en la Isla de Los Uros, dónde hicimos una visita y nos explicaron como construían sus embarcaciones de totoras flotantes.







La visita estuvo bien, aunque a mi personalmente me pareció un poco turistada. Almenos pude disfrutar un rato allí repartiendo caramelos y globos entre los más pequeños, y viendo su cara de felicidad cuando los recibían.

Poco después pusimos rumbo a la Isla Amantaní, dónde teníamos que navegar unas 3 horas todavía por el Lago Titikaka. En el barco seríamos unas 20 personas, y muchos estaban mareados del balanceo del barco. Yo como buen culo inquieto que soy, me salí a la cubierta del barco que me tocara un poco el sol.... pero lo que no imaginé nunca es que poco después me quemara la cara!!! jeje. No me puse protección solar porque pensaba que con el frio que hacía no haría falta.... pero iluso de mi, lo que no sabía que el Lago Titikaka hace de espejo con los rayos de sol y eso hace que si no vas bien protegido te puedas quemar, como me pasó a mi.

Hasta el momento había tenido mucha suerte que estaba sano, no habría sufrido mal de altura, ni fatigas, ni mareos, y justamente el día que me relajo un poco voy y me quemo!! En fin, que pasé unos cuántos días con la cara muy roja, y más bien parecía un guiri inglés de los que vienen a España de vacaciones. Así que mi recomendación está clara, llevaros protección solar, si puede ser factor 50, y untaros bien la cara!!

Poco después salieron también a la cubierta del barco un grupito de 5 alemanes con los que acabé congeniando bastante, y que a la postre lo pasamos genial durante la visita a las Islas. Eran de Munich, Baviera, y estaban viajando a través de una agencia de viajes alemana que les estaba cobrando el oro y el moro. Eso si, era viaje organizado y no tenían que preocuparse por nada. Son maneras muy respetables de viajar, se puede compartir o no, pero respetables.

Pero con la persona que hice más amistad esos días fue con Wilmer, el guia de los alemanes. Wilmer es un joven peruano de 38 años que desde muy jovencito tuvo la suerte de salir de Perú para irse a estudiar a Inglaterra y aprender el idioma, y poco después encontró trabajo en la rama de turismo y trabaja para una agencia de viajes alemana. Por eso habla a la perfección inglés y alemán. Un tipo muy majo y digno de conocer, dónde compartimos muchos momentos con este grupo aunque yo viajara por libre.




Después de 3 horas de navegación que se me pasaron muy rápido gracias ala buena compañía de Wilmer y los alemanes, llegamos a la Isla Amantaní. Allí nos estaban esperando los habitantes del pueblo y el alcalde de la comunidad para recibirnos, y hacer el sorteo de los turistas para ver a qué familia les tocaba. Yo me quedé allí mirando pero sin participar, ya que recordad que yo lo tenía todo negociado directamente con Richard y su familia, y los demás turistas lo habían contratado por agencia.

A mi vino a recibirme la Sra. Marcelina, que era la madre de Richard, una mujer de 60 años que parecía que tuviera 80 por su estado de conservación. La Sra. Marcelina era una mujer muy humilde, sin apenas dientes en la boca y con muchas arrugas, pero sobretodo lo que más destacaba de ella es que estaba llena de vitalidad, se ganaba la vida con el pequeño huerto que tenía y que conreaba ella misma, de los pocos turistas que alojaba en su casa de vez en cuando y de la venta de chullos (gorro de lana de alpaca típico peruano) que ella misma tejía en su casa.

Mientras todos se quedaron en el puerto pendiente del gracioso sorteo, La Sra. Marcelina y yo nos fuimos para su casa, que estaba arriba de la montaña, dónde no había carreteras ni caminos, y había que trepar por pequeñas escaleras de piedra. Ufff, me costó mucho llegar hasta su casa y parecía que se me iba a salir el corazón del gran esfuerzo, y sin olvidar de la altura.



Una vez que llegamos arriba y entramos en la casa, me enseñó mi habitación, que era muy sencilla pero lujosa para los estándartes de la familia, la Sra. Marcelina acabó de preparar la comida mientras yo le ayudaba a poner la mesa. Para comer había sopa de verduras y de segundo pescado, una especie de trucha de rio que estaba muy buena, y que no dejé nada en el plato. Para beber tenías agua, cerveza Cusqueña y mate de coca.

Estaba todo delicioso. A la comida nos acompañó también la pequeña Daniela, que es la nieta de la Sra. Marcelina, y a la que cogí muchísimo cariño en apenas un día que duró mi visita con ellos.






Una vez terminados de comer, nos fuimos a la Plaza de Armas del pueblo, dónde habíamos quedado todos los viajeros del barco a las 16h de la tarde para hacer la ascensión al Pachamama (Madre Tierra) y Pachatata (Padre Tierra). 

La visita era opcional y depende del estado físico de cada persona. Hay tramos que son un poco complicados y a medida que vas ascendiendo se hace más duro, pero a la lelgada las vistas y la puesta del sol son impresionantes. Sea cual sea el estado físico de cada persona y el ritmo que lleve durante la ascensión (nadie te mete prisas) yo lo recomiendo mucho.








La vuelta hacia la Plaza de Armas se hizo más amena, ya que era todo bajada y encima había que darse prisa porque estaba anocheciendo. A mi llegada me estaba esperando la pequeña Daniela, que tenía 4 añitos, con su madre.

Me despedí del grupo hasta más tarde, ya que habíamos quedado en la cantina del pueblo para tomar unas cervezas después de cenar y ver unos bailes típicos del pueblo. Antes de volver a la casa nos paramos en la tienda del pueblo (era una tiendecita como la de los pueblos de España en los años 60) porque la madre de Daniela quería comprar alguna cosa que le faltaba para la cena. Sin ella decirme nada, entré con ella a la mini tienda y me ofrecí a pagarle la compra, ya que me sabía muy mal todo lo que estaban haciendo para que me sintiera agusto. Al final el importe de la compra ascendió a 26 Soles, algo más de 6 €... ojalá en Barcelona me costara eso hacer la compra cada semana!!!

Cuando llegamos a casa y la Sra. Marcelina se enteró que yo había pagado la cuenta, la mujer no sabía cómo agradecermelo y le sabía muy mal. Por cierto, no os olvideis de llevaros una linterna pequeña en vuestra mochila, os será muy útil ya que a partir de las 18:00h ya es de noche, y en la Isla Amantaní no hay iluminación ni farolas, así que hace falta una linterna para volver a casa si no quieres caerte rodando montaña abajo hasta el Lago Titikaka.

Estuvimos cenando los cuatro juntos y hablando de todo en general, de sus costumbres, las nuestras, etc... y la verdad es que estaba tan agusto en aquella conversación con 3 personas que en esos momentos las consideraba como de mi familia, que finalmente me dió mucha pereza salir al encuentro con los chicos del grupo, además que hacía un frio alucinante, así que después de la larga sobremesa, nos retiramos a dormir, que había sido un día muy largo y al día siguiente tocaba madrugar otra vez.

DÍA 7.- LAGO TITIKAKA - PUNO

El día empezó madrugando otra vez, pero este ha sido de los mejores amaneceres que he podido observar en mi vida, y es que ver como sale el sol en el Lago Titikaka no tiene precio.

Después de desayunar con la Sra. Marcelina, que hacía horas que estaba levantada y ya estaba trabajando en su huerto con la recogida de patatas (esta mujer me ha dejado impresionado con su vitalidad y sus ganas de trabajar a pesar de su edad), vino Daniela y su madre a casa porque también querían acompañarme al Puerto a despedirse de mi, dónde habíamos quedado todo el grupo a las 7:30h para partir hacia la isla Taquile.

Decidí arriesgarme y todas las medicinas que llevaba en mi mochila se las regalé a la familia, ya que los pobres no tienen dinero para comprar medicamentos y a la niña le hacía falta unas cremas para curar sus quemaduras que tenía en la cara por culpa del sol. Y a Daniela también le regalé la bolsa que llevaba de caramelos y globos, es lo menos que podía hacer por ella después de haberme entregado tanto cariño.

Una vez en el puerto nos reunimos todos otra vez, me despedí de la família y prometí volver algún día cargado con material que les haga falta. Qué gran regalo haber podido compartir un día con ésta familia y haber aprendido un poquito más los valores que nunca deben perderse de la vida!




Después de reunirnos otra vez en la cubierta del barco con el grupito de alemanes y pedirles disculpas por mi ausencia de anoche, me dijeron que ellos tampoco pudieron asistir porque alguna cosa de la cena les sentó mal a todos y estuvieron toda la noche y parte del día con diarrea.

Una hora después llegamos a la Isla Taquile, la última que faltaba por visitar antes de llegar a Puno. Bajamos del barco y había que hacer un trekking desde el puerto hasta la Plaza de Armas, y allí nos veríamos todos un rato después. Yo el trekking lo hice sólo y a mi ritmo, ya que los demás estaban indispuestos y no querían que les esperara, así que fui a mi rollo y lo disfruté mucho, porque el paisaje bien valía la pena.

Hacer el recorrido me llevó unos 45 minutos, incluso parando a hacer fotos y charlando con la gente local.






Una vez reunidos todos de nuevo en la Plaza de Armas, nos llevaron a un restaurante turístico para comer (no incluido en el precio del tour) pero casi nadie comimos, en mi caso porque eran las 11:00h de la mañana y a esa hora no tenía hambre. 

Después de comer bajamos hacia el puerto para coger el barco y volver ya para Puno, dónde llegaríamos sobre las 17:30h de la tarde, y de allí directo a la guesthouse, dónde aproveché para ducharme e ir hacia el centro, dónde había quedado en las oficinas de Inka Express para recoger y pagar mi billete de autobús para el día siguiente marcharme a Cusco. 

La reserva la hice desde casa meses antes enviando un mail a reservaspuno@inkaexpress.com.pe y dónde me hicieron la reserva sin ningún problema y sin abonar nada hasta mi llegada. Las oficinas están ubicadas en la calle Jr. Tacná, número 346 y el precio fue de 50 $. Una vez con mi boleto quedé con Wilmer y los alemanes para ir a cenar. 

El lugar escogido fue el restaurante Mojsa y está en Jr. Lima, 635. La cena fue estupenda y la compañía muy agradable, así que después de cenar me volví a la guesthouse porque tenía que preparar todo el equipaje para el día siguiente y coger el bus a las 7:30h con dirección Cuzco.

DÍA 8.- PUNO - CUZCO

Hoy a las 6:00h ya estaba en pie, un rato después desayunando y pagando la cuenta de mis dos noches en esta guesthouse. Poco después pedí que me llamaran un taxi para llevarme al terrapuerto o estación de autobuses de Puno, y dónde me cobraron 4 Soles por el trayecto de unos 10 minutos.

A la llegada al terrapuerto, hay que ir a los mostradores de Inka Express para hacer el checking del equipaje y pagar las tasas (1 Sol), y a las 7:30h puntuales ya estabamos embarcando y subiendo al autobús. El autobús es normal y entre Puno y Cuzco va haciendo paradas en los sitios turísticos, dónde ya van incluido en el precio del billete las entradas a los recintos visitados.

Está bien porque te permite visitar más cosas interesantes y el viaje no se hace tan pesado, lo malo es que desde que sales a las 7:30h de la mañana no llegas a Cuzco hasta las 17h de la tarde, y cuando quieres llegar a tu hotel ya ha anochecido y prácticamente no puedes visitar nada de la ciudad hasta el día siguiente.

Una vez en ruta, nuestra primera parada fue Pucará, situada a 3.879 metros sobre el nivel del mar. Esta pequeña población es famoso por el Museo Lítico Pucará, situado junto a la iglesia y famoso por albegar unos monolitos antropomorfos preinca. La visita no dura más de 30 minutos.





Una vez visitado Pucará, seguimos en ruta hasta llegar a La Raya, situado a 4.318 metros después de un trayecto de 100 Kms. por un puerto de montaña andino. Aquí paramos para ver el paisaje fantástico que nos brindaban las montañas andinas. Es una visita de unos 15 minutos solamente.

Recomiendo que al bajar no hagáis grandes esfuerzos ya que el soroche hace acto de presencia.





De aquí continuamos el viaje un rato más hacia Sicuani, una pequeña población situada a 3.540 metros, dónde nos llevaron a un restaurante turístico a comer (precio incluido en el billete de bus) pero aparte se pagaban las bebidas, que las vendían a precio de oro. Comida buffet libre con todo tipo de gastronomía peruana.

Después de una hora de comida seguimos en ruta hasta llegar a Raqchi, famosa población por su complejo de ruinas incas. Es una visita interesante de hacer y no te llevará mucho más de una hora de tiempo, aparte de que el guia te va explicando todo muy bien.





Después de la visita pusimos rumbo al próximo destino, que era Andahuaylillas, dónde lo único que tiene de interés es visitar su famosa iglesia barroco-inca dónde conserva en su interior unos frescos y que estaban restaurando, y dónde no estaba permitido hacer fotografías en su interior. La visita lleva unos 10 minutos cómo mucho, porque el pueblo carece de cualquier interés cultural más.

De aquí por fin ya nos fuimos para Cuzco o Cusco cómo la conocen los peruanos, y que está situada a 3.400 metros. Llegamos al terrapuerto de Cusco pasadas las 17:30h de la tarde, recogí mi equipaje y allí me estaba esperando Willson, un amable taxista que me había enviado gratuitamente el personal del hotel dónde me alojaría durante 4 noches en Cusco.

El hotel escogido fue el Hostal Corihuasi, situado en la calle Suecia, 561 y su web es Corihuasi y solamente puedo hablar maravillas. Está situado a 3 minutos caminando de la Plaza de Armas, por lo que está muy céntrico, habitaciones amplias con baño privado y desayuno incluido.

Pero lo mejor es el trato de sus dueños, Marietta y Ernesto. Ernesto es un chico de Madrid que años atrás lo dejó todo por amor, se casó con Marietta y montaron juntos el hostal. Son personas que desinteresadamente te ayudan en todo lo que les pidas y siempre con una sonrisa y amabilidad. El precio de la habitación doble es de 44 $, pero si pagas en efectivo te hacen un descuento del 10%.

Quizás la única pega que tiene por ponerle alguna, es que cuando vuelves por la noche de caminar todo el día y quieres ir para el hostal, desde la Plaza de Armas hasta el hotel es una pequeña subida por una calle adoquinada, y hace que llegues más cansado todavía. Pero es totalmente recomendable este alojamiento y junto al de Arequipa, fueron con diferencia los mejores de mi viaje.

Después de dejar el equipaje en la habitación, salí a hacer una primera exploración de la ciudad y a buscar un sitio dónde cenar. Llegué a la Plaza de Armas y tengo que decir que de noche e iluminada es una preciosidad. Aproveché en la misma Plaza de Armas para llamar a casa desde un locutorio y cambiar algo de dinero, que ya empezaba a quedarme sin soles. Si teneis que llamar por telefono os recomiendo que busqueis locutorios y no llameis por vuestro móvil. Una llamada a un telefono fijo durante 10 minutos, os costará unos 5 soles aproximadamente. Estuve dando una vuelta por los alrededores de la Plaza de Armas y es una ciudad muy bonita.

Después no quise complicarme y me fui a cenar al primer sitio que me vino de camino, que no fue otro que un Mc Donalds situado en la misma Plaza de Armas que me cogía de camino al hostal. Se recomienda no estar hasta muy tarde por la Plaza de Armas o calles cercanas, ya que existen muchos carteristas por la zona, y sino dejar el pasaporte y todo lo que podáis en el hostal, y salir a la calle solamente con lo imprescindible. Cusco no es que sea peligroso ni mucho menos, pero tampoco se respira toda la seguridad que nos gustaría.

Después de cenar de vuelta al hostal, conectarse un poquito a internet para enviar correos a los amigos, y a descansar que mañana quería aprovechar para visitar Cusco en profundidad.




DÍA 9.- CUZCO

Hoy de nuevo toca madrugar porque me esperaba un día bastante completo. La mañana la quería aprovechar para acabar de terminar con la logística del viaje a Aguas Calientes. 

Después de un estupendo desayuno, cogí la mochila y el pasaporte y me fui en busca de la entrada para visitar Machu Picchu dos días después. El boleto para la visita a la ciudad perdida de Machu Picchu la compré meses atrás cuando estaba diseñando el planning del viaje, y es que la visita a este lugar te puede condicionar todo un planning de viaje, ya sea porque no consigas ticket o porque no tengas asiento en el tren que te debe llevar a Aguas Calientes. 

Por eso recomiendo a todo el mundo que quiera viajar a Perú, que lo primero que tiene que comprar o reservar cuando viaje a Perú, sea el ticket a Machu Picchu y el transporte hacia Aguas Calientes. Me encontré a muchos viajeros tirados en Cusco por no tener transporte reservado y que se agota rápidamente, sobretodo por las reservas de las agencias de viajes que después te venden a precio de oro. 

Otra recomendación que os hago yo es que compréis los tickets de Machu Picchu a través de internet y de su web del Ministerio de Cultura, Machu Picchu Tickets y una vez que esteis en Cusco paseis a recogerla in situ por sus oficinas llevando vuestro pasaporte y vuestro papel que os envian a la hora de comprarlo y pagarlo por internet. No hagais caso cuando os intenten vender tickets en la calle, sobretodo en la Plaza de Armas, porque digan lo que os digan, son falsas y no tienen ninguna validez. 

Avisaros estáis!!!

Las oficinas del Ministerio de Cultura es fácil de llegar, están en la Avenida de la Cultura, 238 de Cusco. Desde la Plaza de Armas simplemente teneis que bajar toda la Avenida del Sol hasta llegar al Koricancha o Templo del Sol, de allí coger la calle Abracitos hasta que empalméis con la Avenida de la Cultura, que está casi enfrente del Estadio Universitario de fútbol. Parece complicado pero con un plano en la mano es muy fácil llegar.

Cuando compras las entradas por internet te dan a escoger dos tipos, visitar solamente Machu Picchu, o visitar tambien el Huayna Picchu o Monataña Joven en uno de los dos turnos que hay, a las 7:00h o a las 10:00h de la mañana. Machu Picchu tiene un aforo diario de 2.500 personas, y el Huayna Picchu de 200 personas por turno. En la web ya te va indicando si quedan boletos o tickets para el día que quieras visitarlo. Yo escogí la entrada para visitar Machu Picchu y el Huayna Picchu para el turno de las 10h, y me costó todo 150 Soles (unos 40 € aproximadamente).

Me presenté en el Ministerio de Cultura, enseñé mi confirmación de compra y mi pasaporte, y me dieron el boleto que tenía que entregar a mi llegada a Machu Picchu, y que comprobarían pasando un láser por el código de barras de la entrada. Os advierto que no se pueden comprar entradas en el recinto de Machu Picchu, así que las compráis por internet o cuando lelgueis a las oficinas de Cusco, pero correis el riesgo que no queden entradas para cuando esteis allí, como le pasó a mucha gente. No tiene complicación si lo haceis como os he indicado más arriba.

Después de la alegría por tener ya mi entrada para visitar Machu Picchu al cabo de dos días, me volví a la Plaza de Armas andando otra vez y me fui a la calle Mantas (situada a 30 segundos de la Plaza de Armas) a la oficina de Información Turística. Allí lo primero que pedí fue un plano de la ciudad de Cusco para situarme mejor, y comprar el famoso Boleto Turístico para poder visitar algunas de las cosas más importantes de la ciudad. Por desgracia el Boleto no es nada barato, su precio es de 130 Soles, y lo bueno que tiene es que tiene una validez de 10 días para poder visitar lo máximo posible.

Con todo el tema de la logistica resuelta, me fui a comer algo rápido y a las 14h ya estaba en la Plaza Regocijo, dónde partían los buses para visitar los puntos más interesantes del Boleto Turístico. Su precio fue de 10 Soles.

La primera parada fue el famoso Qorikancha o Templo del Sol. Su entrada no está incluida en el Boleto Turístico, y hay que pagar 10 Soles que bien vale la pena.





Después de la visita cogimos el bus y llegamos a las ruinas de Saqsayhuamán y Tambomachay, dónde estuvimos visitándola durante dos horas.





Después de la visita a estas ruinas, fuimos a visitar Q'enqo. Recordad que para todas estas visitas es necesario que tengais el Boleto Turístico comprado en Cusco, o lo podeis comprar tambien en la taquilla de las primera ruina que visiteis.



Una vez finalizadas las visitas, cogimos el bus y fuimos de nuevo a Cusco, dónde nos dejaron en la Plaza de Armas sobre las 18:30h de la tarde. Decidí dar una vuelta por los alrededores mirando las tiendas para hacer tiempo, y me fui a cenar al Restaurante Los Toldos, en la calle San Andrés. Local bastante recomendable con todo tipo de platos y de precio medio. 

De allí para el hostal que al día siguiente tocaba visitar el Valle Sagrado.

DÍA 10.- CUZCO - VALLE SAGRADO - OLLANTAYTAMBO

Hoy volví a madrugar una vez más, y después de los grandes desayunos que me he metido en mi estancia en Perú, decidí visitar un poco más la ciudad de Cusco para hacer tiempo antes de coger un autobús para visitar el Valle Sagrado. 

Me hacia especial ilusión visitar el famoso barrio de San Blas, que tanto había leido y escuchado, y sobretodo quería visitarlo ahora que estaba bien físicamente y no a mi vuelta de Machu Picchu dónde estaría más cansado, ya que el Barrio de San Blas es una sucesión de calles empinadas y adoquinadas que a veces se hace díficil subirlas. 

Estuve visitando la famosa piedra de los 12 ángulos y todas las pequeñas calles que la componen junto a sus comercios. La verdad es que el barrio de San Blas me gustó mucho, a pesar de la dificultad de sus calles.






Una vez visitado el Barrio de San Blas, fui bajando hasta llegar a la Plaza de Armas y de allí coger la Avenida del Sol hasta la altura de la Avenida Garcilaso, dónde por esa zona salen los colectivos (bus) dirección Chinchero - Urubamba, que era la dirección que debía coger yo para ir hacia Ollantaytambo.

Solamente llevaba una mochila con lo justo, ya que mi equipaje se lo dejé al personal del hostal para que me lo guardaran los siguientes dos días que iba a estar fuera, uno para visitar Ollantaytambo y el otro Machu Picchu, y que me guardaron muy amablemente hasta mi vuelta.

Una vez llegué a la parada de los colectivos (hay que preguntar ya que no lo indican en ninguna parte) había que esperar a que se llenaran, pero eso no fue un problema porque a los dos minutos ya estaba lleno, demasiado diría yo.... Era un bus que se caia a trozos y dónde la gente local aprovechaba para cargar sacos y sacos de comida que transportaban en el techo del bus o en los pasillos, así que no hace falta deciros que a mi me tocó las dos horas que duró el viaje hasta Urubamba en el pasillo del bus, de pie y mezclado entre animales, gente local y sacos de comida.

El precio del ticket fue de 4 pesos, y el viaje se me hizo eterno. Incluso pude comprobar el show de 3 chavales de no más de 12 años, cómo le robaban el monedero dentro del bus a una pobre mujer peruana, y a la que la mujer se dio cuenta pegó un grito allí mismo, que el conductor del bus solucionó el problema haciendo bajar del bus a la pobre mujer y a los 3 pequeños ladrones.... todo un show!!!

En dos horas llegué a Urubamba, en un trayecto dónde llegué asfixiado y sudando, y para hacer tiempo me puse a visitar un poco el pequeño pueblo, más que nada para coger aire otra vez y recuperarme. Urubamba tiene unos paisajes muy bonitos y poco después me fui al terrapuerto a coger un colectivo para llegar a Ollantaytambo.

Allí lo mismo, solamente partían pequeñas furgonetas de 7 plazas que había que esperar que se llenaran, pero tampoco fue problema porque a los 5 minutos se llenó... de 7 plazas que podía llevar el colectivo, conté que íbamos 13 personas, así que imaginaros, yo iba atrás del todo y me las prometía feliz cuando me subí, y acabé con mi mochila encima, con un niño pequeño encima de mis piernas y con otro entre mis brazos, y mi cabeza por la ventanilla para poder respirar un poco.

El viaje duró aproximadamente una hora, lo que a mi me pareció muchísimo más. Cuando llegamos a la Plaza de Armas de Ollantaytambo, lugar dónde nos dejó el colectivo, el hombre no me quiso cobrar el trayecto (supongo que cómo compensación de todo lo que tuve que aguantar), jaja. Eran ya pasadas las 16h de la tarde, así que fui en busca de mi alojamiento que tenía reservado y que para nada me costó encontrarlo.

El alojamiento reservado fue el Hotel Munay Tika a través de su web Munaytika, un tres estrellas situado a dos minutos de la Plaza de Armas y del complejo, y a 5 minutos caminando de la estación de trenes que me llevaría el día siguiente a Aguas Calientes. Lo reservé meses atrás a través de su web y su propietaria, Sylvia, fue muy amable en todo. El precio fue de 30 $ la habitación doble con desayuno incluido. Totalmente recomendable el alojamiento.


Una vez dejé el equipaje en la habitación e hice el check in, salí a dar una vuelta por el pueblo, pero es tan pequeño que en 5 minutos te lo acabas y poco más hay que hacer. Así que busqué un sitio para cenar, dónde hay varios restaurantes en la Plaza de Armas, y poco después me volví al hotel que al día siguiente quería provechar el día al máximo.

DÍA 11.- OLLANTAYTAMBO -  AGUAS CALIENTES

Después de madrugar y desayunar en el hotel, me fui hacia las ruinas de Ollantaytambo que estaban a dos minutos del hotel caminando antes de que empezaran a llegar más turistas. La entrada al complejo está incluido en el Bolesto Turístico que compré el día antes en Cusco. La subida se hace un poco dura, pero si se hace con calma cualquier persona la puede subir perfectamente.






A las 12:00h ya había terminado de visitar las ruinas, y volví a bajarme al pueblo para hacer tiempo hasta la hora de comer. Cuando llegué a la Plaza de Armas me encontré que estaba empezando un desfile escolar como el que me encontré días atrás en Arequipa, y me quedé un rato observandolo.




Cuando acabó el desfile me fui en busca de un sitio para comer antes de que el tiempo se me tirara encima, mientras veia pasar el día a día de la gente de Ollantaytambo.





Cuando terminé de comer me pasé por el hotel a recoger la pequeña mochila que había dejado en recepción, me despedí de Sylvia y su familia, y me fui directo a la estación de trenes, que no estaba más allá de cinco minutos de distancia del hotel.

Tenía que coger el tren a las 15:37h dirección Aguas Calientes, pero aconsejan que hay que estar un mínimo de media hora antes. Cuando llegué me encontré a un grupo de viajeros sin billetes que tambien querían viajar, pero en las taquillas ya ponía que los tickets estaban agotados hasta mínimo una semana después, así que esa pobre gente no le quedaría más remedio que volver atrás y deshacer todos sus planes.

Aconsejo mucho que cuando vayais a planear el viaje a Perú, lo primero de todo que debeis hacer es comprar por internet la entrada a Machu Picchu y los tickets de tren, porque el viaje os quedará condicionado a esta visita. Yo lo hice todo 6 meses antes de llegar a Perú, y aún así tuve que condicionar mi planning porque no había tickets para los días que quería ir yo inicialmente. Los tickets de tren se pueden comprar en la web de Peru Rail y es la única compañía que hace este transporte, así que tienen todo el monopolio.

Mucha gente prefiere madrugar y visitar Machu Picchu cogiendo el tren desde Cusco, pero cuando quieres llegar a Aguas Calientes y subir arriba para entrar a Machu Picchu, son tranquilamente las 11h de la mañana.

Yo preferí partir el día antes hacia Ollantaytambo, hacer la visita y coger el tren hacia Aguas Calientes dónde no hay muchos problemas para reservar, y al día siguiente subir de los primeros a Machu Picchu y visitarlo tranquilo hasta que lleguen todos los turistas procedentes de Cusco. Es un consejo.

Hay dos tipos de trenes para reservar, el Vistadome y el Expedition. La diferencia está, aparte del precio, es que el Vistadome tiene grandes ventanales y un techo transparente panorámico dónde puedes ver todo el paisaje del Valle Sagrado hasta la llegada a Aguas Calientes.

Como yo viajaba a las 15:37h y tenía 3 horas por delante y aún era de día, decidí a la ida coger el Vistadome y la vuelta que se me haría de noche hacia Cusco, coger el Expedition porque igualmente sería de noche y no vería nada. El precio del Vistadome desde Ollantaytambo a Aguas Calientes fue de 49 $ y la vuelta de Aguas Calientes a Cusco en el Expedition fue de 56 $.

Es muy caro, pero ya os dije que visitar Machu Picchu es muy caro, creo que junto a Petra es de las Maravillas más caras que existen.

Puntual llegó el tren, y una vez entregado el ticket junto al pasaporte, me subí al tren y fue cuando me di cuenta que valió la pena pagar un poco más porque me sentí muy afortunado de tener las vistas que tuve en todo el trayecto. Durante el mismo, te dan una consumición y un pequeño snack, es lo menos que podían hacer después de pagar lo que se paga por los tickets.






Sobre las 18:30h de la tarde llegué a la estación de trenes de Aguas Calientes. A mi salida me estaba esperando con mi nombre un trabajador del hotel dónde iba a alojarme, para acompañarme caminando al hotel y así no perderme ni preguntar a nadie.

Aguas Calientes es un pueblo muy feo y súper explotado turísticamente, dónde los precios de las cosas no están acorde a los precios anteriormente recibidos en otras poblaciones de Perú. Pero mi objetivo había sido el de estar lo mínimo en el pueblo, visitar la ciudadela de Machu Picchu y volverme para Cusco. El precio de los alojamientos aquí son demasiados caros, y fue el que más tiempo me llevó cuando estaba organizando el viaje.

Al final encontré uno que reunía mis tres requisitos. Bueno, Bonito y Barato. Bueno porque era una mezcla de guesthouse y hotel; Bonito porque estaba un poco retirado de la zona turistica (pero solamente a 3 minutos caminando), y Barato porque la habitación doble con desayuno incluido me costó 30 $, que era la media que he ido pagando en todas las ciudades que he visitado, cuando lo normal es pagar 100 $ como mínimo por noche en otros lugares de Aguas Calientes.

El hotel escogido fue Las Terrazas del Inca, a través de su web Terrazas del Inca, aunque lo mejor es su dueño, Carlos Mendoza, que trata a los viajeros como si fuera de su propia familia. Cuando llegué al alojamiento e hice el check in, por fin pude conocer a Carlos, y estuvimos un buen rato charlando.

El alojamiento es muy recomendable, incluso si le pides que te despierten al día siguiente lo hacen sin problemas.

Después me bajé hasta la zona "Centro" y me fui a comprar los tickets de bus para subir al día siguiente a Machu Picchu, ya que por la mañana las taquillas las abren a las 6:00h de la mañana y se forman grandes colas de gente, así que preferí comprarla por anticipado y quitarme una cosa más de encima. Su precio fue de 15 $, muy caro, pero repito, visitar Machu Picchu es muy caro.

Por el camino hacia el hotel me paré a cenar en un restaurante lo menos turístico posible (que ya es díficil) y a las 21:00h ya estaba en la cama que al día siguiente me esperaba la visita más importante de todo el viaje, y tengo que reconocer que estaba nervioso y ansioso porqué llegara el momento.

DÍA 12.- AGUAS CALIENTES - CUSCO

Me levanté a las 4:30h de la mañana, y reconozco que con el cosquilleo que tenía en la barriga y lo nerviosillo que estaba, no había pegado ojo en toda la noche, supongo que por miedo a quedarme dormido (aunque ya había avisado a Carlos que me despertara por telefono, como así hizo) o por la tremenda ilusión que me hacía visitar el famoso Machu Picchu. 

Después de desayunar, coger fuerzas para todo el día y tomarme un mate de coca por si me atacaba el temido soroche, partí dirección a dónde salían los autobuses. Eran las 5:15h de la mañana y ya había gente esperando. Pero lo mejor fue que 10 minutos después empezaron a llegar más y personas, y la cola daba la vuelta a Aguas Calientes. A partir de las 5:30h pasadas empezaron a salir los primeros buses hacia Machu Picchu, y yo con lo pronto que había llegado fui de los últimos en subirme al segundo autobús del día. No os comáis la cabeza con los buses porque cada 5 minutos sale uno y el recinto no lo abren hasta las 6:00h, pero contra antes llegues, antes entras.

El trayecto duró unos 15 minutos por una carretera sin asfaltar llena de curvas. Algunas personas lo que hacen es para no pagar los 15 $ del bus, salen por la noche y van subiendo andando, pero yo no lo haría ni loco, primero porque no tengo la forma física para hacerlo, y segundo porque una vez que llegue, después me queda visitar Machu Picchu por dentro, y puedes acabar destrozado.

Puntualmente las puertas las abren a las 6:00h de la mañana, os recuerdo que en Machu picchu no hay taquillas con venta de entradas, solamente hay taquillas para dejar equipaje. Entregas tu ticket, te lo comprueban por un láser que le pasan el código de barras, te registran las mochilas (requisan cualquier bebida y comida, ya que está prohibido entrarla), y para dentro!!! Por fin estaba en la ciudad perdida de Machu Picchu que descubrió el historiador estadounidense Hiram Bingham en el año 1.911, y que justamente se cumplía el Centenario de su descubrimiento en el momento de mi visita.

Tuve suerte de ser de las primeras personas en entrar, y en cuánto seguí caminando y trepando por un camino durante 10 minutos, me encontré con ésta imagen frente de mi:







Creo que a día de hoy no sabría describir ese momento, me sentía la persona más feliz del mundo y por un momento se te olvida todos los malos momentos y el cansancio acumulado del viaje, no podía parar de hacer fotos y compartirlas desde allí con las personas más íntimas.

Poco a poco fui bajando y visitando la ciudadela y el Puente del Inca, igual de espectaculares. Pero no podía entretenerme mucho porque a las 10:00h tenía que estar en la puerta de acceso para subir el Huayna Picchu, o Montaña Joven. Solamente tienen acceso 400 personas al día y solamente dejan hacerlo a las personas que tengan buena condición física, así que me sentí afortunado de poder hacerlo, lo que no me esperaba es que la subida fuera a ser tan dura como así fue.




Poco antes de las 10:00h ya estaba esperando en la puerta de acceso para subir al Huayna Picchu. Cuando veía llegar a los viajeros del turno de las 7:00h con sus caras de sufrimiento, se me quitaban las ganas de intentarlo, pero una vez que había llegado hasta allí era un reto para mi almenos intentarlo.

Una vez visitado Machu Picchu y que empezaban a llegar el resto de turistas procedentes de Cusco, decidí que tenía que subir al Huayna Picchu si o si. Tienes que firmar en el libro de registros conforme salía a subir la montaña y al volver tenías que volver a firmar conforme habías llegado, si a un caso ellos ven que no has vuelto o has tenido cualquier percance, salen en tu busca pero se eximen de cualquier responsabilidad en caso de que te sucediera alguna cosa.

Ellos calculan que una persona normal puede tardar una hora y media en recorrer la distancia; yo por suerte lo hice en 50 minutos, pero llegué tan exhausto que si tuviera que volver a hacerlo otra vez me negaría.




Desde aquí animo a todo el mundo a subir, pero no quiero engañaros, es una subida bastante dura, por unas escaleras como las que veis en la foto y sin ningún tipo de seguridad, y cualquier fallo o resbalón, os vais para abajo al vacio. Así que no tengáis prisa y aseguraros dónde pisáis. 

Una vez que llegas arriba, las vistas son espectaculares y compensa tanto esfuerzo y sacrificio realizado.





Una vez arriba, cuando terminé de coger aire y fuerzas, me dispuse a hacer el camino de regreso, esta vez de bajada, disfrutando del paisaje y sin prisas, ya que la bajada tambien se hace peligrosa y hay que saber bien dónde se pisa si no te quieres tropezar y caer.

Cuando llegué al punto de control, firmé mi llegada con una sonrisa de oreja a oreja, y me fui a visitar lo que me quedaba de la ciudadela de Machu Picchu hasta el recinto de entrada.




Cuando llegué a la entrada, fui a sellar mi pasaporte con el sello del centenario de Machu Picchu, y a las 14:30h cogí el bus hacia Aguas Calientes. Había estado en Machu Picchu casi 9 horas y estaba muerto!!

Sobre las 15h ya estaba en Aguas Calientes y mi tren para Cusco salía a las 16:43h, pero tenía que estar en la estación como mínimo a las 16:13h, así que me fui rápidamente al mismo restaurante dónde cené anoche, y me comí una hamburguesa y dos 3 litros de agua porque estaba seco de no haber bebido casi nada en todo el día, y me bajé a la estación de Aguas Calientes. Ya daba por concluida mi visita a Aguas Calientes de menos de 24 horas, había sido una visita corta pero muy intensa.

Cogí el tren puntual, esta vez el Expedition, y los asientos y el tren no tenían nada que ver con el Vistadome que cogí a la ida. Me tocó de acompañante a una mujer mayor de Rio de Janeiro que estaba viajando sola y que le esperaban en la estación de Poroy, y estuvimos charlando casi todo el trayecto.

El tren no paraba en Cusco, sino en Poroy, a 20 minutos y desde dónde tendría que coger un colectivo o taxi para que me llevara a Cusco. A las 20:30h llegamos a Poroy y no había colectivos, solamente taxis, pregunté precios y después de regatear me dijeron que costaba 20 Soles. Le pregunté a 3 chicas francesas que andaban un poco perdidas si querían compartir taxi conmigo hasta Cusco, y me dijeron que si, así que nos subimos los 4 al taxi, confirmamos el precio de 20 Soles con el taxista, y para que Cusco que nos fuimos.

Por el camino estuvimos hablando de nuestros países, de fútbol, etc.... y pasadas las 21:00h llegamos a la Plaza de Armas de Cusco, y cuando le dimos los 5 Soles cada uno para pagarle al taxista, éste se enfadó y nos dijo que no quería 20 Soles, que quería 20 Soles por cabeza.

Yo estaba cansado y muerto de todo el día y no me apetecía mucho discutir, pero aún así le dije que no, que habíamos acordado 20 Soles y que no le íbamos a pagar ni un Sol más. Me amenazó con no dejarme ir hasta que no le pagáramos los 20 Soles por cabeza, las francesas pobres no entendían nada porque apenas chapurreaban el español, hasta que perdí la paciencia. Le dije al taxista que a los turistas les puede engañar lo que quiera con la excusa del idioma, pero que a mi que era español, que entendía el idioma más que él y que ya estaba bastante rodado por esos mundos de Dios, no me iba a tomar el pelo. Así que detrás nuestro había una patrulla de policía, me fui hacia allí y le dije a los agentes si podían bajar del coche que tenía un problema.

En ese momento se había formado allí una multitud de gente curiosa que no sabían lo que pasaba, así que les expliqué lo que nos había pasado y las intenciones del taxista con nosotros, le dije cuatro cosas bien dichas en su cara, y los policías reconocieron que el taxista pretendía timarnos, así que le dijeron que el precio acordado ya era justo y le obligaron a irse con sus 20 Soles después de amenazarle yo que si no quería los 20 Soles no le iba a pagar nada.

Me despedí de las francesas y con el mal sabor de boca que me dejó esta discusión (la única que tuve en todo el viaje) me fui hacia mi alojamiento en Cusco sin cenar, estaba tan cansado que solamente me apetecía una ducha y meterme en la cama. Así que llegué, saludé a Ernesto y le expliqué lo sucedido, y después de ducharme ya estaba durmiendo.

DÍA 13.- CUSCO - PISAQ - CUSCO

El día de hoy me lo tomé con mucha calma, ya que tenía unas agujetas en todo el cuerpo que casi no podía moverme. Después de desayunar tranquilamente me fui a la estación de autobuses de Cusco sin cámaras fotográficas ni mochila, y cogí un colectivo hacia la población de Pisaq, situado a 32 Kms. de Cusco, dónde es famoso por su mercado índigena que hacen tres veces por semana, y porque mi viaje estaba a punto de concluir y todavía no había comprado ningún recuerdo para la familia y amigos. 

Llegué sobre las 11h de la mañana a Pisaq y el famoso mercado que tanto había leido recomendado en las guias, me decepcionó bastante. Así que solamente compré cuatro cosas y me volví para Cusco en otro colectivo. Los mejores días para visitar el mercado son los domingos, martes y jueves, y yo fui un miercoles y apenas había movimiento. De haberlo sabido me hubiera ahorrado la visita.

Llegué a Cusco y me pasé por el hostal a dejar las dos bolsas y recoger mi cámara fotográfica, y me fui a visitar lo que me quedaba de Cusco con el Boleto Turístico. Hice una breve visita al Museo Municipal de Arte Contemporaneo, y en media hora ya lo tenía visto. Así mismo también visité el Museo Histórico Regional, que se ve en otro rato.



De vuelta a la Plaza de Armas, cogí la Avenida del Sol y me fui hacia el Centro de Cusco, situado en la Avenida El Sol con Tullumayo, dónde cada día hay un gran mercado cubierto con bastante material para comprar. Aquí compré algunas cosas para traer a casa, y los precios están bien siempre y cuando regatees con los vendedores, porque a la que te ven que eres turista intentan aprovecharse.





Era mi último día en Cusco, ya que al día siguiente volaba hacia Lima, así que aproveché para hacer la última visita al Barrio de San Blas y quedarme a cenar por allí. La ciudad me ha encantado. Me volví al hotel pronto porque ya era noche cerrada, hacia mucho frio y los carteristas ya estaban haciendo acto de presencia por los alrededores de la Plaza de Armas.

De todas formas quería ordenar mi equipaje y guardarlo todo y no quería dejarlo para mañana. Así que cuando llegué al hostal, hice la tertúlia de cada día con Ernesto y Marietta mientras me tomaba un mate de coca, y a una hora prudente me retiré a mi habitación, que mi día todavía no había concluido.

DÍA 14.- CUSCO - LIMA

Aunque hoy no tenía ninguna prisa porque ya tenía mi equipaje preparado y mi vuelo a Lima no salía hasta las 11h de la mañana, he decidido madrugar para dar una última vuelta por la Plaza de Armas después de desayunar. Me apetecía verla tranquilamente y sin mucha gente.






Después de mis últimos momentos en Cusco me volví al hostal, pagué mi cuenta y le dije que me llamaran un taxi para ir al aeropuerto. Me despedí de Marietta y en cuánto llegó el taxi nos fuimos para el aeropuerto, en el que solamente tardamos 10 minutos.

Me pensaba que sería un aeropuerto más grande por Cusco es muy turístico, pero más bien era muy pequeño. El taxi me costó 10 Soles y me fui a los mostradores de Star Perú. Esta compañía no tiene nada que ver con Peruvian Airlines, y parecen más serios.

Compré el vuelo meses antes a través de la web de Star Perú y me costó el vuelo a Lima 90 € al cambio, y el trayecto dura una hora y 15 minutos. Facturé el equipaje y en hora salimos hacia Lima sin ningún tipo de incidencias.

Eso si, las compañías áereas funcionan como nuestras low cost, porque no te dan ni un vaso de agua.

Llegué a Lima a las 12:15h aproximadamente, esperé a recoger mi equipaje y a la salida tenía que estar esperándome el transfer gratuíto que había acordado con los del hotel, pero allí no había nadie esperándome.

Llamé por telefono a Verónica que es la chica del hotel con la que había reservado, y me dijo que no me moviera de allí que el conductor estaba en un atasco y de seguida llegaría. Tuve que esperar más de media hora y aguantar a numerosos taxistas que me ofrecían sus servicios. Finalmente llegó mi conductor, se disculpó y nos fuimos hacia el barrio de Miraflores de Lima.

El hotel contratado en Lima para las dos últimas noches fue el Hotel Best Place, es como una casa reformada que funciona como hotel y situada en el barrio de Miraflores, zona muy segura y dónde viven los más afortunados del país.

El hotel lo reservé por mail a través de la página The Place Hostal y me atendió siempre la dueña, Verónica, muy amable y con la que acordamos el transfer gratuito del aeropuerto al hotel pero solamente la ida. El precio de una habitación amplia con desayuno incluído fue de 40 $ la noche, precio más alto que en otras ocasiones pero buscaba un lugar tranquilo y seguro.

Una vez que dejé el equipaje me fue a visitar la zona de Miraflores, famosa porque aquí reside el escritor peruano y Premio Nobel Mario Vargas Llosa. Lima es una ciudad triste, envuelta por una neblina gris más conocida como la garúa, y dicen que apenas sale el sol en todo el año. Me recuerda a una ciudad meláncolica y triste. Mi primera visita fue al Centro Larcomar, que es un Centro Comercial situado en un acantilado con vistas al oceano Pacífico. Para los que sois de Barcelona, digamos que sería un parecido al centro comercial Diagonal Mar.

Estaba situado a 5 minutos caminando de mi hotel, y está lleno de restaurantes, tiendas y zonas de ocio, pero lo más bonito fue las vistas que tiene. Aquí aproveché para hacer una merienda-cena en una pizzeria, ya que tenía ganas de comer comida un poco más occidental, así que me metí en un Pizza Hut.





Después de cenar y dar una vuelta por allí, me fui lentamente paseando hacia mi hotel por el barrio de Miraflores, dónde no tuve ningún problema ni noté inseguridad en ningún momento. Al día siguiente era mi últimi día entero en el país y quería aprovechar para visitar Lima a fondo.

DÍA 15.- LIMA

Hoy también madrugué, como de costumbre. Bajé a desayunar y cuando acabé me fuí a hincarle el diente a la ciudad y comprobar si la fama que tiene de ciudad insegura y peligrosa es verdad o no.

Mi primera visita fue al barrio de Barranco, que delimita con el barrio de Miraflores, y es el barrio de la cultura y los artistas. A esa hora apenas había gente por la calle, solamente trabajadores que iban dirección a la oficina o algunos deportistas haciendo ejercicio de buena mañana.

Mi primera parada fue en el Parque del Amor, dónde curiosamente me recordaba mucho al Parc Güell de Barcelona. En cada obra hay una frase romántica realizada en mosaico de piedra.




De aquí me volví a Miraflores y a la altura del centro comercial Larcomar me cogí un taxi oficial (son de color amarillo y sus precios son fijos) y me fui al Centro de Lima, dónde me dejó en la Plaza de Armas. El trayecto son 30 minutos aproximadamente y un precio fijo de 20 Soles.

Ellos mismos te enseñan el listado con las tarifas de precios y no te engañan para nada. Le pregunté cuánto me cobraría por llevarme al aeropuerto al día siguiente desde mi hotel, y el precio fue de 40 Soles. Le cogí la tarjeta y le dije que si me interesaba ya le llamaría por telefono.

Llegué a la Plaza de Armas sobre las 10h de la mañana, y tampoco había muchísima gente, así que pude hacer fotos tranquilamente y dar una vuelta hasta las 12h, que era la hora que empezaba el cambio de guardia en la sede del Gobierno.





Ya que me encontraba cerca, aproveché para visitar tambien el Monasterio de San Francisco, la Iglesia de la Merced y la Iglesia de Santa Domingo. A las catacumbas no llegué a entrar.





Y de aquí retrocedí mis pasos y volví a la sede del Gobierno de Perú, dónde está instalado el primer ministro Ollanta. A las 12h en punto empezaba el Cambio de Guardia y aquello estaba cortado por los policías y estaba lleno de gente, entre peruanos, turistas y amigos "de lo ajeno", así que tened mucho cuidado si no quereis tener ningún susto al final del viaje.





El Cambio de Guardia dura poco más de media hora, así que una vez que acabó me quedé un rato en la Plaza de Armas esperando que la gente se dispersara poco a poco y después ya me iría yo, así que estuve viendo la vida peruana pasar mientras hacia tiempo.






Cuando la zona ya está un poco tranquila, cogí la calle Jirón de la Unión, que es toda peatonal, llena de comercios y cambistas de dinero (recomiendo no cambiar dinero en la calle y cambiarlo en las oficinas de cambio) y me fuí hacia la Plaza San Martín.






Después de callejear un rato más por el Centro, me fui a comer a uno de los tantos restaurantes que había por allí y que era de comida internacional. Me pedí lo que sería aquí un plato combinado, es decir, patatas fritas y una pechuga de pollo con una coca cola, y no sé si me vieron cara de no haber comido en mi vida o de pasar hambre, pero me trajeron un plataco de patatas fritas que rebosaba el plato, y aparte un pollo casi entero, junto con una "gaseosa", es decir, una coca cola de 2 litros!!!

Evidentemente me dejé más de la mitad de comida de cada cosa, e incluso ya tenía la cena hecha y la comida del día siguiente por si los de Iberia no me daban de comer!! Jaja. El precio, 17 Soles por todo, así que no podía pedir más.

Cuando terminé de comer no sabía si coger un taxi o volver rodando al hotel.... así que al final cogí un taxi oficial en la Plaza de Armas que me llevó a Miraflores por 20 Soles, igual que a la ida. Como ya estaba anocheciendo y no quería volver tan pronto al hotel, cogí y me fui a gastar mis últimos Soles al mercado Indio en la Avenida Petit Thouars, a 10 minutos caminando del hotel.

Solamente puedo decir que las mejores compras del viaje las hice aquí, tanto por variedad como por precio. Los precios son fijos y si compras bastantes cosas en el mismo sitio, le puedes pedir que te hagan un descuento. Yo no solamente agoté mis últimos Soles, sino que incluso tuve que tirar de €uros porque me entró la fiebre consumista para la familia.

Ahora si que por fin daba por concluida mi visita por Lima, y me volví al hotel cargado con bolsas. Eran las 21h de la noche, hacía frio y todavía tenía que recoger mi equipaje y volverlo a hacer porque tenía que meter las compras de última hora. Mi última noche de cualquier viaje es como si jugara al Tetris, porque siempre tengo que hacer malabarismos para cerrar mi maleta y que no exceda del peso.

DÍA 16.- LIMA - BARCELONA

Mi vuelo hacia Barcelona, con previa escala en Madrid, no me salía hasta las 12h del mediodía.

Anoche finalmente conseguí cerrar mi maleta después de romperme un poco la cabeza y deshacerla tres veces. Bajé a desayunar a las 7:30h, pagué mi cuenta de las dos últimas noches, y llamé al taxista del día anterior que me llevó a la Plaza de Armas para que viniera a buscarme y llevarme al aeropuerto. En 15 minutos ya lo tenía esperando en la puerta.

Me despedí de Verónica y puse rumbo al aeropuerto. El trayecto es de 50 minutos aproximadamente. Le pagué los 40 Soles acordados y me fui a facturar el equipaje en el stand de Iberia. Justo cuando llegué acababan de abrir, así que cuando me tocó facturé sin problemas y me olvidé del equipaje con la ilusión que me llegara intacto a Barcelona y no me lo perdieran por el camino. Antes de embarcar le pedí permiso a un policía que me dejara salir de la terminal para fumarme un cigarro y despedirme de suelo peruano.

A los 10 minutos ya estaba pasando el control de seguridad y entregando mi pasaporte y la tarjeta andina en Inmigración, sin ningún problema. Había leído que para abandonar el país había que pagar una tasa de salida de 30 $, pero a mi nadie me la pidió ni yo se lo hice recordar a nadie, evidentemente. Ignoro de si ya estaban incluidas en el precio del billete de avión pero yo diría que no.

Con un retraso de más de media hora, embarcamos y pusimos rumbo a Madrid. Durante el vuelo nada de pantallas individuales, aunque almenos esta vez se molestaron en ofrecer una vez bebida y nos dieron de comer, aunque yo todavía tenía pesadillas con el pollo y las "papas fritas" de la comida de ayer, jaja.

Por la mañana pronto llegamos a Madrid sin ninguna incidencia, nos dejaron el la T4S y tuve que ir a coger el vuelo en la T4. Fue alucinante porque la gente volvía de sus vacaciones en manga corta y pantalón corto y yo iba con ropa de invierno y con el cortavientos en la mano, así que la gente se pensaría que había vuelto de Groenlandia.

El vuelo salió a su hora y llegué a Barcelona después de un largo viaje, mi equipaje llegó bien y fuera me estaban esperando mis amigos Francis y Moni, que me llevaron a su casa dónde yo tenía mi coche. Lo peor de todo mi viaje no fue el frio, ni el soroche ni la comida, sino tener que coger el coche para volver a casa, porque con el jet lag, horario cambiado, cansancio, sueño y ganas de llegar a casa, la vuelta se me hizo eterna !!!

Perú ha sido mi primer viaje a América del Sur, al principio iba con mucho respeto porque no sabía lo que me encontraría, pero mi experiencia ha sido totalmente positiva y estoy seguro que en un futuro no muy lejano repetiré experiencias en otros países del mismo continente.

Hasta el próximo viaje en cualquier lugar del mundo, viajeros!!!